El tiroteo ocurrido el miércoles en Minneapolis, en el que participaron agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y una mujer de 37 años, Renee Nicole Good, se ha convertido rápidamente en un foco de desinformación deliberada. A las pocas horas del incidente, funcionarios federales y figuras prominentes dentro del movimiento MAGA comenzaron a remodelar la historia, presentando a Good como el agresor y justificando el tiroteo fatal como defensa propia. Este patrón de control narrativo no es nuevo; es una táctica empleada repetidamente por esta administración para desviar la culpa y reforzar una agenda predeterminada.
El incidente y los reclamos iniciales
Las imágenes de vídeo que circulan en línea contradicen las versiones oficiales. El video muestra a agentes de ICE enmascarados acercándose a un vehículo, y un agente agarra la manija de la puerta. El conductor da marcha atrás brevemente, luego intenta avanzar, momento en el que un agente abre fuego y mata a Good. A pesar de esta clara secuencia, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, inmediatamente calificó las acciones de Good de “terrorismo interno”, afirmando que había “convertido su vehículo en un arma”. El presidente Trump se hizo eco de este sentimiento en Truth Social, acusando falsamente a Good de atropellar “con saña” a un agente. El vicepresidente JD Vance avivó aún más la distorsión, sugiriendo que Good fue víctima de una “ideología de izquierda” que apuntó deliberadamente a agentes de ICE.
Amplificación por influencers MAGA
Esta narrativa no permaneció dentro de los círculos gubernamentales. Destacados influencers de MAGA, incluido el podcaster Matt Walsh y su colega visitante Robby Starbuck de la Heritage Foundation, amplificaron las afirmaciones falsas. Walsh, en una publicación vista casi 700.000 veces, afirmó que Good “chocó con su auto” contra el agente, contradiciendo directamente la evidencia en video. Starbuck calificó el tiroteo como “autodefensa de libro de texto”. El teórico de la conspiración Jack Posobiec fue más allá y advirtió sobre la violencia de represalia contra los agentes de ICE y sus familias.
Rechazo local y distorsión continua
Los funcionarios locales negaron rotundamente estas afirmaciones. El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, desestimó la versión de la administración como “una tontería”, y el gobernador de Minnesota, Tim Walz, culpó a las políticas de Trump de crear un clima de miedo y conflicto que condujo a la tragedia. A pesar de esta clara oposición, la administración y sus aliados continuaron redoblando la narrativa fabricada. El propio Trump presentó imágenes de video engañosas a los periodistas, afirmando que mostraban a Good atropellando al agente, antes de apagarse cuando lo desafiaron.
El papel de los influencers y la manipulación de los medios
Los expertos señalan que las personas influyentes actúan como distribuidores clave de estas narrativas falsas, extendiendo el alcance de la administración a audiencias más amplias. Este ciclo de distorsión (desde funcionarios de alto rango hasta voces influyentes y consumidores de noticias cotidianos) es una estrategia deliberada para controlar la percepción pública. La administración, a través de sus sustitutos, demuestra voluntad de manipular los hechos y explotar la tragedia para obtener beneficios políticos.
Este incidente pone de relieve una tendencia peligrosa: la reescritura sistemática de los acontecimientos para que se ajusten a una narrativa predeterminada, independientemente de la evidencia. La respuesta inmediata de la administración y la rápida alineación de las cifras del MAGA subrayan una clara intención de convertir la información errónea en un arma y controlar el discurso público.




















